Saltar al contenido
Volver al blog

Tres botones y un gran sueño: por qué construimos Bigu

Cerrás el local y el negocio se viene con vos.

En esta historia
Ilustración editorial: Bigu junto a los pequeños comercios de un barrio, bajo una luz cálida.

En una cuenta que quedó pendiente. En la duda de si mañana alcanza el stock. En ese mensaje que todavía tenés que responder. En los números que vas a revisar cuando encuentres un rato.

Detrás de cada comercio hay alguien sosteniendo mucho más de lo que se ve desde la vereda. Alguien que conoce a sus clientes, resuelve imprevistos, paga cuentas y vuelve a abrir al día siguiente.

Construimos Bigu pensando en esa persona. En vos.

Lo que vimos desde adentro

Durante años, quienes formamos el equipo de Bigu trabajamos construyendo sistemas en grandes empresas, cerca de la tecnología de punta.

Vimos lo que pasa cuando una organización tiene herramientas para automatizar tareas, ordenar procesos y tomar decisiones con información a mano. Vimos cómo la inteligencia artificial empezó a ampliar esas posibilidades.

Y, al mirar los negocios del barrio, veíamos una distancia cada vez mayor.

La dedicación estaba. El conocimiento del oficio, también. Lo que muchas veces faltaba era el tiempo, el presupuesto o el acompañamiento para incorporar herramientas que hicieran más liviano el trabajo.

La persona detrás del mostrador tenía que seguir atendiendo mientras resolvía todo lo demás.

Ahí empezó una pregunta que todavía guía lo que hacemos: ¿cómo llevamos esa capacidad tecnológica a un negocio que tiene mucho por hacer y muy poco tiempo para aprender otro sistema?

Nuestra misión: bajar la barrera

Nuestra misión es acercar tecnología de punta a los comercios y las pymes de la forma más sencilla posible.

Queremos que un almacén, una peluquería, una veterinaria o un emprendimiento de servicios puedan acceder a herramientas que les ayuden a organizarse, entender sus números y decidir con más claridad.

Para eso hay que trabajar mucho en algo que suele pasar desapercibido: hacer que lo complejo sea fácil de usar.

En el equipo lo resumimos con una idea: «Tres botones y que puedas hacer todo».

Es nuestra forma de pensar el diseño. Nos obliga a preguntarnos qué necesita resolver una persona, qué podemos simplificar y cuántos pasos le estamos pidiendo en medio de su día.

Queremos que pases menos tiempo resolviendo tareas administrativas y tengas más tiempo para atender a un cliente, pensar una idea nueva o llegar un poco antes a casa.

Por qué Bigu tiene espíritu de tamagotchi

Si tuviste un tamagotchi, quizás te acuerdes de lo mucho que podía significar algo tan pequeño.

Una pantalla, unos pocos botones y un compañero que llevabas con vos. Aprendías a entenderlo, le tomabas cariño y te importaba que estuviera bien.

Esa mezcla de sencillez, cercanía y afecto nos inspiró. Por eso Bigu tiene ese espíritu retro: queremos que desde el primer encuentro se sienta familiar y te invite a acercarte.

Esta vez, lo que queremos ayudarte a cuidar es tu negocio.

Un proyecto en el que pusiste horas, ahorros, decisiones difíciles y una parte enorme de vos. Que tiene días buenos, días complicados y muchas cosas por atender.

Queremos que Bigu te acerque lo importante, te ayude a entender qué necesita atención y te permita seguir con tu día. Que tengas tu negocio al alcance, en el bolsillo, con más claridad sobre cómo viene.

Hablá con Bigu. Seguí al frente de tu negocio.

Bigu reúne herramientas para organizar ventas, compras, stock, cuentas y agenda. Su asistente de inteligencia artificial permite consultar información del negocio y preparar acciones que podés revisar y aprobar.

La idea es que puedas hablarle como hablás vos. Hacer una pregunta sobre tus cuentas, consultar el stock o pedir ayuda con una tarea cotidiana.

Vos aportás el conocimiento de tu negocio y tomás las decisiones. Bigu te ayuda a tener la información y el trabajo más ordenados para hacerlo.

Así imaginamos a ese compañero: cerca cuando lo necesitás, ayudándote a ver qué está pasando y qué podés hacer después.

Sabemos cuánto importa que las cuentas den, que los clientes vuelvan y que la agenda tenga movimiento. Trabajamos para darte herramientas con las que puedas ocuparte de eso y disfrutar más de emprender.

El futuro que queremos construir

Soñamos con un futuro en el que acceder a buena tecnología sea algo cotidiano para los negocios del barrio.

En el que una persona pueda abrir su primer local y encontrar herramientas a su alcance desde el comienzo. En el que un comercio de muchos años pueda incorporar nuevas formas de trabajar sin perder lo que lo hace propio.

En el que haya más espacio para el oficio, para las ideas y para la vida que existe después de cerrar.

Empezamos por las pymes de Uruguay, con una convicción: hacer accesible esta tecnología puede ampliar las posibilidades de muchísimas personas que ya están haciendo el esfuerzo de emprender.

Ese es el sueño detrás de Bigu. Y es el criterio con el que queremos seguir construyéndolo.

Queremos construirlo con vos

Ya estamos probando Bigu con negocios en Uruguay. Escuchar lo que pasa en el trabajo de todos los días forma parte de cómo lo construimos.

Por eso queremos invitarte a probarlo con algo concreto: una tarea que te lleva demasiado tiempo, información que te cuesta encontrar o una parte de tu negocio que querés ordenar.

Usalo. Contanos qué te ayudó, qué te costó y qué te gustaría poder hacer. Tu experiencia puede ayudarnos a decidir qué mejorar después.

Si compartís esta visión y querés aportar experiencia, alianzas o inversión para hacerla crecer, también nos gustaría conversar.

Ojalá Bigu se gane un lugar en tu día y ese cariño que todavía despierta aquel compañero de pocos botones. Que te acompañe mientras cuidás y hacés crecer algo importante para vos.

Tu negocio merece cuidado. Y vos también.

Probá Bigu y contanos qué necesitás para tu negocio.

Gracias por acompañarnos en este sueño.

Con cariño,
Los fundadores de Bigu